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Mon, Oct

*PEMEX, nunca más una empresa familiar

Zona sismica
Por Marco Polo Aguilar



*PEMEX, nunca más una empresa familiar

*“Líderes que no estén enamorados del dinero”

*Morales Quintana, aspirante al STPRM

Amante de los relojes finos, autos de lujo, yates y viajes de placer, Carlos Romero Deschamps se ha convertido en un dirigente aborrecido por los petroleros
Por Marco Polo Aguilar



*PEMEX, nunca más una empresa familiar

*“Líderes que no estén enamorados del dinero”

*Morales Quintana, aspirante al STPRM

Amante de los relojes finos, autos de lujo, yates y viajes de placer, Carlos Romero Deschamps se ha convertido en un dirigente aborrecido por los petroleros de México en más de dos décadas que ha dirigido el destino del sindicato de esos trabajadores en la República Mexicana.

En las cinco veces que Romero Deschamps ha sido legislador plurinominal, es decir sin competir por el voto, tres de ellas diputado federal y dos más senador, nunca ha presentado iniciativa alguna y mucho menos, ha subido a tribuna.

En cambio, sí ha empujado iniciativas para la entrega del petróleo a empresas extranjeras, la que ha sido verdaderamente brutal.

El regordete dirigente petrolero se ha confabulado con la Secretaria de Hacienda, la que se dice lista para apoyar a los trabajadores en cualquier momento, claro, siempre y cuando se acuerden los moches a sus derechos plasmados en las famosas reformas estructurales.

Es decir, ha quedado bien pactada la ruina de la industria petrolera.

En el año 2000, Romero Deschamps, uno de los personajes más escandalosos del panorama político nacional, estuvo involucrado en el peculado electoral del Pemex-Gate, con la desviación de 640 millones de pesos en favor del entonces candidato presidencial del PRI, Francisco Labastida Ochoa.

Como se recodará, en aquella ocasión, PEMEX había transferido recursos a favor del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), según por un supuesto préstamo mediante un convenido administrativo sindical para cubrir compromiso de carácter laboral, el que meses más tarde, se descubrió habían sido utilizados en la campaña presidencial de ese entonces.

Ya para el 2003, la demanda no prospero, según la justicia a la mexicana, por falta de pruebas.

Aunque es insultante el tipo de lujos que se da junto con su familia, Romero Deschamps nunca ha comprobado de donde obtiene tantos recursos si según gana 27 mil pesos mensuales como dirigente del sindicato y cerca de 156 mil pesos mensuales que ganó como senador en la legislatura que recién concluyó.

El mismo STPRM es uno de los sindicatos que más dinero recibe en América Latina y el que más se opone a transparentar los recursos que Pemex le transfiere.

Se dice que toda su familia, amigos, compadres y hasta amantes, trabajan en Pemex y según los estatutos que él mismo ha manipulado a su antojo, tienen trabajo garantizado hasta el año 2099, o bien pueden heredar los puestos a otro familiar.

Sirva esto como antecedente para recalcar que la vida de Romero Deschamps es de un sinfín de abusos financieros, de complicidades políticas, de beneficios personales, de desfalcos y de enriquecimiento familiar, por lo que no hay duda alguna que el STPRM requiere de una cirugía mayor.

Pero de una intervención mayor que pueda llevar al pie de la letra aquella máxima de Martín Luther King, de que “necesitamos líderes que no estén enamorados del dinero, sino de la justicia, que no estén enamorados de la publicidad, sino de la humanidad” y este es el momento oportuno, en el que el nuevo régimen de la Cuarta Transformación del país iniciará su administración, para que también los sindicatos vayan por el camino de la democratización.

Precisamente Sergio Carlos Morales Quintana, dirigente del Frente Nacional Petrolero (FNP) y aspirante a la secretaria general del STPRM, afirma que una necesidad y la principal misión del FNP es la de democratizar el sindicato para transparentar las condiciones laborales en beneficio del trabajador, sobre todo “porque Pemex no puede ser más una empresa familiar”.

El FNP es un organismo que nació en 1971 con Leopoldo Álvarez Hernández debido a la persecución de la que eran objeto los trabajadores petroleros por parte del mismo sindicato que los ha tenido siempre bajo su yugo. Las cuatro reelecciones de Romero Deschamps, más que beneficiar a los petroleros los ha castigado.

“Estoy harto de tanta injusticia, de tanto saqueó, de tantas violaciones a los derechos de los trabajadores. Hay muchos petroleros sometidos y el sindicato está vendido, por eso quiero ser secretario general del STPRM”, dice Morales Quintana, quien tiene una trayectoria de más de 30 años en Pemex, 18 de ellos forjados en la lucha sindical.

Por ello, el aspirante a la dirigencia del sindicato petrolero se atreve a decir con conocimiento de causa que es momento de hacer una democratización del STPRM, “se debe aprovechar la coyuntura de que Andrés Manuel López Obrador logró al democratizar la presidencia, a México y como mexicanos, tenemos la obligación de democratizar el sindicato de Pemex”.

“Bien lo dice el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, la corrupción viene desde arriba y en el sindicato, también el lastre viene desde arriba. Quitando a la dirigencia el sindicato cambiará, porque el sindicato somos los trabajadores, porque somos honestos, productivos, siempre hemos dado la cara por nuestro país y nos hemos puesto la camisa en defensa del petróleo, en defensa de México y con dignidad hemos representado al país a nivel mundial”, dice el líder del FNP.

Morales Quintana explica que de llegar a la dirigencia del STPRM, iría por la tercera transformación. La primera etapa fue en la época de Joaquín Hernández Galicia “La Quina”; la segunda es con Carlos Romero Deschamps, pero en ambas fueron y son iguales: “no hay democracia, porque en las secciones tienen a los mismos secretarios generales, nunca hubo una rotación de dirigentes, ni la hay”.

Sergio Carlos viene con mucha voluntad para cambiar el sindicato. Sabe mucho sobre el saqueo de los recursos petrolíferos y del enriquecimiento ilícito de muchos funcionarios, de muchos políticos y de los dirigentes del sindicato.

Los primeros días de diciembre, Romero Deschamps debe dejar el poder, estatutariamente es lo legal. Luisa María Alcalá Lujan, próxima titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social en la administración de Andrés Manuel López Obrador, se comprometió en hacer una revisión en las tomas de nota de los sindicatos y en especial en el petrolero, en donde se comprobará que Carlos Romero Deschamps y los 36 secretarios generales seccionales, son ilegítimos.

Y es que ya basta de que Petróleos Mexicanos sólo sea una empresa familiar; urgen líderes que no estén enamorados del dinero. ¿O tú qué piensas amable lector?

Movimientos telúricos…Durante su gira de agradecimiento que inició en el Parque de la Loma, en Tepic, Nayarit, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador señaló que el país se encuentra en franca bancarrota y es muy posible que no pueda cumplir todas las demandas, pero si todos los compromisos que hizo durante su campaña…”Vamos a honrar nuestros compromisos y no le vamos a fallar al pueblo de México, posiblemente por las circunstancias, porque el país está atravesando en una situación económica y social muy difícil”…Mientras los padres de los 43 alumnos de la Normal de Ayotzinapa piden a Andrés Manuel López Obrador se cumpla la promesa de crear la Comisión Especial para investigar la “desaparición forzada” de los muchachos, Ángel Heladio Aguirre se engalla y luego de llevarse hasta del piquete de ombligo con Miguel Osorio Chong, dice que ni el ex secretario de gobernación se cree eso de la verdad histórica y pide informes inmediatos sobre el ataque a los estudiantes en Iguala…¿Qué estará para exigir o habrá enloquecido?...No dudamos ni un solo momento que en cuanto Enrique Peña Nieto deje la presidencia, también se le lanzará a la yugular…no hay moral…This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.





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