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Mon, Nov

LOS MUERTOS DE AMLO

Megalopolis

A VER, A VER…La vecina estaba inconsolable. A veces sus llantos parecían quejidos; a veces, cómo que se le iba la respiración.

A VER, A VER…La vecina estaba inconsolable. A veces sus llantos parecían quejidos; a veces, cómo que se le iba la respiración.
-¡Aaayy! comadrita, qué voy hacer? Se murió mi esposo cuando más lo necesitábamos; qué futuro tendrán mis dos criaturas?
La viuda lamentaba amargamente el fallecimiento de su marido que murió contagiado por Covi-19; se dedicaba a vender frutas y legumbres en un tianguis por la zona de los Pedregales de Coyoacàn. Desde temprano iba por la mercancía a la Central de Abasto, allá por la demarcación de Iztapalapa… Y se contagió
Este escribano, por lo general, no acude a los funerales, a menos que sea gente muy cercana. En esta ocasión, acompañé a un buen amigo, su hermano. Desde luego fui bien protegido, casi con un traje de astronauta y guardando la sana distancia…también me lleve un trébol de cuatro hojas y una estampita del Sagrado Corazón de Jesús en mi cartera… digo, por si las moscas. Hay que hacerle caso a nuestro sabio Presidente. Usted sabe.
-Apenas tenía 38 años de edad, comenta su hermano. Deja huérfanos a una niña y un niño, de 7 y cinco años de edad, dice.
A medida que narra el drama, le pregunto ¿Por qué no lo llevaron al hospital más cercano?
-Fuimos a varios, pero siempre lo rechazaron. Nos decían que no había camas; y que lo tuviéramos en casa hasta que lo viéramos grave lo lleváramos al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER). Se nos murió antes.
-El Presidente López y Lòpez-Gatell dice que hay muchas camas vacías, replico.
-¡Mienten! Será en su imaginación. A nosotros nos negaron el servicio hospitalario, y no solo a nosotros; vimos a varios enfermos que los regresaron a sus casas, dice.
-¿Por qué no le practicaron a tiempo el examen clínico correspondiente? Pregunto.
-Acudimos a varias partes y no quisieron; y en el hospital privado Médica Sur, el más barato cuesta 4 mil pesos; hay otros de siete mil y hasta de 14 mil pesos….Con lo que ganaba mi hermano, apenas para sobrevivir, pues ni soñando. . Y yo, perdí el trabajo en abril, porque la empresa donde estaba quebró. El gobierno de López Obrador no quiso ayudar a las pequeñas y medianas empresas. Y ahora millones nos quedamos en la calle, dice.
Mientras mi amigo narra los hechos, mi imaginación empezó a volar… Cuántas familias estarán sufriendo este tipo de tragedia en el país. Las estadísticas recientes nos dicen que el 70 por ciento de los fallecidos es gente humilde, que apenas sobrevive al día….
Y cuanta gente pudo haber salvado la vida, si el Presidente López Obrador actúa con responsabilidad y hace a un lado su insaciable sed de poder absoluto, chupando grandes partidas presupuestarias al sector salud para su eterna campaña política. Y además ordena a su peón Hugo López Gatell a conducirse como científico y no como un cualquier Fernández Noroña.
Las cifras que menciona López-Gatell oscilan arriba de 40 mil muertos, de marzo a la fecha. Para diciembre se estima una cifra de 120 mil los fallecidos o más… Y para fines de año habremos superado el millón y medio de contagios. ¡Virgen Santísima!, exclamaría mi tía Sara-Lupe.
Las cifras de muertos que, según los López no son importantes, no pueden quedar impunes.
Los dolientes cada vez claman justicia. Y responsabilizan al inquilino de Palacio Nacional. La frivolidad en el manejo de la pandemia y la saña en la destrucción de la planta productiva del país para dejar en la ruina a millones de trabajadores, no puede quedar en el olvido.
Si “la madre tierra” hablara le rezaría toda la letanía, dice la doliente; no lo salvaría ni sus estampitas ¡Imagínense!
Hoy por hoy los muertos por Covi-19 y por la violencia “son los muertos” de AMLO. Se los ganó a pulso…Vaya, vaya, vaya (This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.)
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