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Sun, May

RENUNCIE, PRESIDENTE

Megalopolis
A VER, A VER… – En la fábula de Esopo, se describe a un pastor mentiroso que gozaba con engañar sobre un lobo que se comería a sus ovejas, pero cuando realmente ocurrió, nadie le creyó
A VER, A VER… – En la fábula de Esopo, se describe a un pastor mentiroso que gozaba con engañar sobre un lobo que se comería a sus ovejas, pero cuando realmente ocurrió, nadie le creyó
¡El lobo! ¡El lobo! – gritó nervioso el pastor. Y bajó corriendo del cerro para pedir ayuda a sus vecinos-. ¡Qué viene el lobo! ¡Qué viene el lobo!
Pero sus vecinos, pensaron que era una más de sus mentiras y ni siquiera abrieron la puerta. Ninguno quería ayudar al pastor porque pensaban que estaba mintiendo.
El pastor, desesperado, subió de nuevo la colina, pero ya era tarde. El lobo se había comido a buena parte del rebaño.
El pastor lloró desconsoladamente y pensó en que jamás volvería a mentir.
MORALEJA: Nadie creerá a un mentiroso, aunque esté diciendo la verdad.
Esto viene a cuento, por el supuesto contagio de Covid-19 al presidente Andrés Manuel López Obrador.
Ha mentido tanto a propios y extraños desde que asumió la presidencia que medio mundo ya no le cree.
“SÌ POR MEXICO”, organización civil, le contabilizó al tabasqueño 1,200 mentiras en dos años. ¡Imagínense!
A principios de diciembre pasado escuché una versión entre unos analistas, que me pareció descabellada. Decían que López Obrador podría anunciar un contagio de Covid-19, como una forma de victimizarse. Algo parecido a lo que hizo Trump, poco antes de las elecciones de noviembre pasado.
El motivo: el creciente rechazo del pueblo sabio a su gobierno que no puede resolver ningún problema. Al contario, se le deshace en las manos el país.
Cuando Hugo López-Gatell dice que tanto el presidente como él, no pueden dar a conocer los análisis clínicos por “mantener la privacidad” es un insulto al pueblo. Olvida que ambos son funcionarios públicos, que cobran del erario y tienen el deber de informar sobre su capacidad o incapacidad.
Hasta el momento de escribir esta colaboración, a pesar de varios intentos no fuimos informados en Presidencia con documentos sobre la veracidad del contagio del covid-19, al presidente López Obrador.
Y la titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, como sustituta en las mañaneras, tampoco informó. Sólo evasivas y propaganda barata.
En efecto, todos los humanos somos susceptibles de contraer cualquier enfermedad, aún aquellos que tienen a los mejores médicos a su alcance y siendo poderosos y millonarios como Carlos Slim, que anunció también estar contagiado de covid-19.
Sin embargo, a Slim sí le cree la gente. Inclusive, no le reprochan que esté siendo atendido en el hospital de Nutrición, por la zona de Tlalpan. Y tampoco Slim dice que no husmeen en su privacidad, cuando sería su derecho.
Empero en el caso de López Obrador, como presidente de México tiene la obligación de informar al país, con detalles, con documentos médicos, sobre su estado de salud. Está de por medio México. Ojo.
Su versión de estar contagiado o no, por el Coronavirus es un asunto de Estado, sin duda.
Y si estuviera contagiado, como él dice, las secuelas en su persona son graves, según los reportes médicos.
En muchos casos cuando las personas tardan varios días, como fue su caso, en someterse a un tratamiento hospitalario, el virus avanza con rapidez en todo el cuerpo, taladrando los pulmones, sobre todo. Como consecuencia viene la tos, altas temperaturas, fuertes dolores de cabeza, falta de respiración, diarreas y daños al cerebro…
Aun cuando esté siendo debidamente atendido por los médicos, no hay cura todavía. La fortaleza de sus defensas sería la clave, como ha sido con la mayoría de las personas que superan el fatal contagio.
Entonces preguntamos, cómo está su presión arterial y el corazón del que se dice sufrió un cateterismo y otros achaques propios de su edad.
Ahora bien, si llegara a superar el difícil trance ya no podría seguir al frente del gobierno por las graves secuelas que trae el contagio. Tendría que renunciar, advierte el empresario Gustavo de Hoyos.
El artículo 86 de la Constitución señala que el presidente de México puede renunciar por causa grave. Su mal estado de salud sería una causa grave.
Y es que en su estado “normal” lanza cada palo de ciego, que uno no sabe si está bien de sus facultades mentales, dice el perredista Jesús Zambrano.
Se recuerda que el 5 de junio de 2014, cuando Peña Nieto fue hospitalizado por una operación en la tiroides, Andrés Manuel lanzó un tweet: “Existe el rumor de que EPN está enfermo. Ni lo creo, ni lo deseo. Pero es una buena salida para su renuncia por su evidente incapacidad”.
Ahora bien, eso mismo se aplica ahora a López Obrador: es una buena salida para su renuncia por su evidente incapacidad”. Veremos, veremos, veremos.
MIENTRAS TANTO….
Resulta que por capricho o por estupidez, el gobierno de la 4T trae un gran desorden en la vacunación en el país. Juega con la vida de millones de mexicanos. Esto no ocurriría si se usara al Sistema Nacional de Vacunación.
Y es que Andrés Manuel inyecta a toda una fuerte dosis de politiquería, por lo cual todo sale mal.
En el caso de las vacunas contra el Covid-19, no sólo mintió sobre los contratos con la farmacéutica Pfizer, que no existen, sino también sobre las cantidades de dosis que llegarían al país y sobre la gratuidad de este.
El primer embarque de tres mil vacunas que arribaron al aeropuerto fue todo un espectáculo montado por Marcelo Ebrard, quien se ha convertido en ajonjolí de todos los moles. Y es que en tierra de ciegos el tuerto es rey, diría mi tía Sara-Lupe.
El caso es que están dando muchos brincos, jugando a la política ficción o del puro engaño.
Y sí, en lugar de informar con verdad sobre la realidad de las vacunas, miente como respira.
Ahora, Andrés Manuel salió con otro engaño. Resulta que contrató verbalmente con Vladimir Putin, presidente de Rusia, 24 millones de dosis Sputnik V para aplicarla a los mexicanos en el mediano plazo.
Sólo que esas vacunas no están certificadas por la Organización Mundial de la Salud. ¡Imagínense!
Al respecto, la doctora de origen argentina Sandra Pitta, investigadora del CONICET, en una entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva, aseguró: “No hay estudios completos sobre la efectividad de la vacuna rusa. Solo se han difundido resultados de un ensayo de fase 2 que tiene muchas deficiencias metodológicas”.
A pesar de que científicamente no cumple con los elementales requisitos para su aplicación, Andrés Manuel, tal vez por capricho o por ocurrencia, las traerá a México para que los habitantes se la apliquen, con todas las consecuencias que pudiera haber.
Cosa de locos, pues…En fin, en fin, en fin (This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.)
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