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Panamá.- El senador guerrerense Esteban Albarrán Mendoza celebró el mensaje que el Papa Francisco envío a la presidenta del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (PARLATINO), la senadora mexicana Blanca Alcalá Ruiz, sobre las reuniones que se llevaron a cabo en esta ciudad sobre la Migración en América Latina y el Caribe, regiones en el mundo que por jugar un rol importante en el fenómeno migratorio, se pueden convertir en actores claves ante la compleja situación que priva en el mundo.

La presidenta de la Cámara de Diputados, María Guadalupe Murguía Gutiérrez, manifestó su preocupación por aquellas medidas que establezcan barreras entre naciones vecinas y amigas, y aseguró que nuestra frontera norte es una zona de encuentro que favorece la interconexión y conectividad.

 

En el marco de la LIII Reunión Interparlamentaria México-Estados Unidos, expresó su compromiso por continuar fortaleciendo la relación entre parlamentarios, a fin de analizar problemas como migración, relaciones económicas y comerciales, y seguridad.

 

El resultado de ello, apuntó, será generar marcos legales que propicien coordinación eficaz, intercambio de información y protección a la vida y patrimonio de las personas.

 

Murguía Gutiérrez destacó que al final del encuentro, los congresistas de ambos países suscribieron una declaración conjunta en la que se asentaron las coincidencias alcanzadas en temas comentados y analizados ampliamente por las Mesas de Trabajo de la reunión de legisladores.

 

Ésta, agregó, significó un espacio de concurrencia y diálogo entre representantes populares, con una visión de largo aliento, solidaria, generosa y con alto sentido humanista.

 

“Si bien los temas abordados pueden verse desde diferentes enfoques por su grado de complejidad, la disposición para abordarlos con visión compartida, posibilitó ver la realidad que se vive desde cada lado de la frontera”, comentó.

 

Hoy, 1 de diciembre de 2016, resulta oportuno hacer un alto y valorar el significado que tiene el Día Mundial de Lucha contra el VIH-SIDA, que se conmemora desde 1988, virus que hace 35 años tomó por sorpresa al mundo.
Lo repentino y la falta de información llevan siempre a buscar chivos expiatorios donde proyectar los miedos y los prejuicios. Aquella ocasión no fue la excepción y se llegó a decir que se trataba de una “peste rosa”, pues además de los haitianos (de quienes después nadie habló), fue la población gay la primera en sufrir las consecuencias del virus.
En México, el entonces Instituto Nacional de Nutrición reportó el primer caso de la enfermedad en 1983. En 1986, nuestro país fue uno de los primeros en prohibir el comercio de sangre. Luego, siguiendo la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el gobierno creó el Comité Nacional para la Prevención del SIDA (CONASIDA), que desde 2010 es llamado Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/SIDA (CENSIDA).
En la Ciudad de México, el 20 de enero del año 2000, Rosario Robles, entonces Jefa de Gobierno del Distrito Federal, inauguró la Clínica Especializada Condesa, bajo la dirección del Dr. Jorge Saavedra López, siendo punta de lanza en la atención a las personas portadoras del VIH de bajos recursos y sin seguridad social, toda vez que el ISSSTE y el IMSS ya tenían clínicas especializadas en este síndrome.
Del mismo modo, en 2015 el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, inauguró la Clínica Especializada Condesa Iztapalapa, con una inversión de 80 millones de pesos, que beneficia a más de 15 mil pacientes al año.
Lo anterior da cuenta de que la Ciudad de México, entonces como ahora, ha sido y es una ciudad de avanzada, gobernada por una izquierda preocupada por el desarrollo de instituciones que hagan frente a los retos en materia de salud y a las necesidades de todas y todos los que habitamos y transitamos en esta ciudad.
Actualmente, 36.9 millones de personas viven con VIH en todo el mundo, de las cuales 18.2 millones reciben tratamiento; es decir, 62% de portadores del virus no tienen acceso al tratamiento.
En México se estima que de 1983 al 15 de noviembre de 2016, un total de 185 mil 655 casos de SIDA han sido notificados, de los cuales 135 mil 515 personas con VIH o con SIDA continúan vivas.
Desafortunadamente, la información en México no se actualiza con frecuencia, como ejemplo tenemos que en el sitio web de la Clínica Especializada Condesa, en la sección “Cifras en México”, lo más actual es el Informe Epidemiológico del VIH/SIDA en la Ciudad de México, 2013.
Así bien, a 28 años de que mundialmente se conmemoró por primera vez el Día de la Lucha contra el Sida los retos todavía son muchos: la reducción en el costo del tratamiento, el combate a las discriminación que aún sufren las personas portadoras del virus, la necesidad de contar con campañas permanentes contra el VIH y el SIDA en lenguas originarias y para personas con discapacidad, y el diseño y seguimiento de campañas específicas para poblaciones clave como son niños, adolescentes, mujeres amas de casa y madres solteras, hombres que tienen sexo con otros hombres y los integrantes de la comunidad LGBTTTI, por mencionar algunos de los segmentos de la población que deben escuchar de manera permanente mensajes de prevención y detección oportuna, así como conocer y tener accesos a la información sobre los tratamientos del Virus de Inmunodeficiencia Humana.
Y es que en la actualidad existen herramientas que posibilitan detectar con certeza la presencia del VIH en el organismo y medicamentos antirretrovirales que permiten continuar con una vida prácticamente normal.
De manera histórica la izquierda en México apoya con hechos y acciones concretas causas de avanzada como lo es la lucha contra el VIH. Creemos en una sociedad democrática donde todas las personas que vivimos, transitamos y visitamos el país podemos gozar de igualdad, de libertad, de seguridad y del ejercicio pleno de nuestros derechos.
Para el PRD el tema de la igualdad no es un asunto a abordar únicamente en periodos electorales, se trata de nuestra principal lucha y razón de ser, y no debe quedar duda que desde las diferentes trincheras seguiremos en esta lucha hasta lograr el reconocimiento pleno y respeto de los derechos humanos de todos y cada uno de nosotros, así como el reconocimiento, por encima de las creencias individuales, de la libertad de amar a quien uno desee.
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